miércoles, octubre 18, 2006

Karl Leisner. !Cristo, Tu eres mi pasión! ¡Heil!


“aquí ocurre lo decisivo que, casi por casualidad, Jupp V. me llevo con los de Goch a la jornada y al retiro de los secundarios en Schoenstatt. Los días en silencio allá arriba, cuando la primavera comenzaba a brotar en las serranías del Westerwald, la oración silenciosa en la capillita ante la imagen de gracias de la Madre tres Veces Admirable, o de las bendiciones eucarísticas al atardecer con las oraciones por el amor de Dios y al prójimo, todo ello capto poderosamente mi alma. Todo lo sacerdotal y noble que estaba adormecido y como escondido en mi se despertó”. (1 de julio de 1938)

“aquí ocurre lo decisivo” escribe Karl cuando conoce Schoenstatt en aquel retiro en semana santa en 1933 predicado por el P. Alex Menningen todo gracias a su amigo Josef Vermeegen (Jupp V.)
El mismo sentimiento que experimentaron los primeros congregantes en su contacto con el Santuario de Schoenstatt, acompaño a Leisner desde el momento en que vivió ese retiro.
El Santuario de la Virgen acogía una vez mas el corazón de un joven generoso, que luchaba con radicalidad por hacer fecundo el Reino de Dios. Así, Maria afirma las raíces de este joven árbol, para fortalecerlo y ayudarlo a crecer en la tierra fecunda de sus ideales.
Desde entonces Karl se mantiene vinculado al movimiento de Schoenstatt cuya espiritualidad marcara determinantemente su crecimiento espiritual y su aspiración a la Santidad.
Maria capta el corazón de Karl en el santuario, provocando en su interior la convicción de estar llamado a ser su caballero para la renovación de la juventud y del mundo. De esta manera , esa pequeña capillita se transforma para Karl en hogar y fuente de energía. Hasta el fin de su vida se siente especialmente arraigado en el Santuario y así en los momentos mas importantes y difíciles se confía por completo a la Mater ter Admirabilis, en su pequeño Santuario.
Karl llevo la autoeducación a su diario vivir en distintos campos:

En el colegio, en el trabajo apostólico con la juventud y en la creciente confrontación con la situación política.

La autoeducación fue una muy buena herramienta que uso Karl y muchos otros jóvenes y compañeros de grupo de Karl, jóvenes que vivían en tiempos muy difíciles, debido a la toma del poder de Hitler, a ese espiritu materialista que lo poseia. Pero esto no fue dificultad para ninguno de ellos.

Es mas fácil llegar a Dios cuando se lucha contra la adversidad y asi se puede a llegar a ser un hombre captado por Dios.

“!Cristo, Tu eres mi pasión! ¡Heil!”

(1 de mayo de1934)

No hay comentarios.: